En
segundo lugar, a todos aquellos que nos habéis acompañado en los momentos de
dolor y que con vuestras palabras y consuelo, habéis hecho un poquito más
llevadero todos estos momentos tan difíciles. Gracias.
En
tercer lugar, a todos sus vecinos y vecinas del barrio viejo de la Data que
tanto cariño la distéis y que acompañasteis en su último camino.
Y
por último a tí mamá, la más bella de todas las mujeres, la más cariñosa, la
que se fue sin quejarse, en silencio como no queriendo molestar. La que con su
ejemplo, nos enseñó cómo debíamos: respetar, querer, amar, comprender y
compartir con los demás. La que ha sabido darnos un modelo de vida y ha sido un
ejemplo constante para sus nietos y nietas. Gracias mamá y siempre te
seguiremos queriendo.
Por
tantas y tantas cosas que nos distes ahora te dedicamos este poema escrito para
ti y que muestra como nos enseñaste en esta vida y tan profundo fue tu ejemplo
que ha calado en nuestro interior, como
forma de ser y de vivir.