Plasencia. Siglo XVI

Plasencia. Siglo XVI
Luis de Toro, médico e historiador
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sábado, 22 de octubre de 2016

CURIOSIDADES SOBRE EL COLEGIO DEL RÍO




            En el nacimiento de instituciones pías que la sociedad placentina crearon en el siglo XVI y que muchas de ellas tuvieron su evolución en el tiempo hasta bien entrado el siglo XX. Citamos: el hospital de doña Isabel de Zúñiga o la obra de Don Francisco de Carvajal, Abad de Husillo o la misma obra del Don Fabián de Monroy y Carvajal que como dice Pierre Channu “las actitudes, los gestos, los pensamientos de un grupo humano sobre la muerte, nos proporciona un verdadero testimonio acerca de un sistema de civilización”.

            De todas aquellas, citamos algunas curiosidades sobre el Colegio de San Fabián y San Sebastián de Plasencia, conocido como el colegio del Río, que fuera obra del arcediano de Plasencia y Béjar D- Fabián de Monroy y Carvajal. Extraídas de los legados 80, extensión 32 y 83, ext. 23 correspondientes al Archivo Histórico Catedralicio de la Catedral del Plasencia.

Legajo 83, extensión 28

Sobre Reglas practicadas en el siglo XVIII año del Señor de 1770 en la ciudad de Plasencia a 3 de agosto del mismo año.

            Existían en el colegio 3 colegiales con su ama y fámulo, cuyos gastos suponían al colegio las siguientes cantidades distribuidas de la manera que se indica:

            Una, según los precios que en aquella época valían los productos que consumían diariamente (una libra de carnero a 11 cuartos, dos libras de pan a 6 cuartos, un cuartillo de vino a 3 cuartos, para verduras y especias 3 cuartos) y el tiempo que los colegiales permanecían en el colegio que era 190 días suponía una cuantía diaria de 8 reales con  4 maravedíes por el total de las compras.

Colegiales.-

            Considerando la residencia por cada curso 190 días, importa a 8 reales y 4 maravedíes, ascendiendo a un total de 1.542 reales y 12 maravedíes.

Ama.-

Importa en los 190 días 273 reales con 28 maravedíes.

Por el salario de 6 meses y medio a 15 reales son 97 reales y 17 maravedíes.

En total 371 reales con 11 maravedíes.

Fámulo.-

Por 190 días de salario a 1 real y medio asciende a la cantidad de 285 reales.

            Por último débanse a cada colegial 600 reales que son para los tres existentes en el colegio, además se daban 60 reales cada mes para pagar al Ama y Barquero que por seis meses y medio que se regulaba son 390 reales.

            En algún momento y por  escasez de entradas sólo recibían 300 reales a repartir entre los tres.

            En las rentas pertenecientes al Colegio de San Fabián de Plasencia correspondiente al legajo 83, ext. 28 del Archivo Histórico Catedralicio y fechado en el año de 1771, el colegio tenía un fondo en el archivo y arca del tesoro perteneciente al Colegio y que se guardaba en la Santa Iglesia Catedral de Plasencia de unos 840.613 reales y 8 maravedíes y que descontándose impuesto de ello 710.600 reales quedaban en existencia la cantidad (nada desdeñable) de 130.013 reales y 8 maravedíes.

            Indica asimismo que” la renta que recibe el mencionado colegio, es anualmente de 60.240 reales y teniendo cargas precisas, un aniversario por el fundador, el salario del casero, la parte que se paga del suyo al secretario de vuestra santa iglesia, el del administración, propinas de los señores comisarios de contadurías y derechos de ésta que todo importa 10.331 reales y 20 maravedíes fijo cada año, rebatidos estos de dicho producto quedan libres para reparos y gastos en cualquier providencia 40.908 reales”. 

Se descuentan también las cargas por:

Aniversario del fundador……………………….120 reales.

Salario del Casero a real y medio al día………..547 reales y 17 maravedíes.

Salario del Secretario Capitular………………....98  reales y   3 maravedíes.

Salario del Administrador………………………441 reales y 6 maravedíes.

Propina a los señores Comisarios……………….  58 reales y 28 maravedíes.

Derechos del Contador………………………….   66 reales.

Total……………………………………………1331 reales con 54 maravedíes.

Restando para reparar y demás gastos 4.908 reales con 46 maravedíes.

LEGAJO 80, EXTENSIÓN 32 Y SIGUIENTES DEL ARCHIVOS HISTÓRICO CATEDRALICIO DE LA CIUDAD DE PLASENCIA. SIGLO XVIII

RACIONES EN TIEMPO DE CURSO.

A CADA COLEGIAL EN TIEMPO DEL CURSO se le debía proporcionar lo recogido en las capitulaciones dadas por el fundador que en su número 22 dice: DE “LA COMIDA Y ORDINARIO DE LOS COLEGIALES.

22.- Ítem queremos y mandamos que a cada colegial se le dé de ordinario en cada un día, libra y cuarterón de carnero, cuatro maravedí de ante (plato o principio con que se empezaba la comida o cena) y postre y doce maravedíes de vino en pero y en todos los viernes del año de cuaresma, cuatro témporas (tiempo de ayuno al principio de cada una de las estaciones del año), vigilias y días de ayuno se les añada a cada uno la tercera parte más del valor de la libra y cuarterón de carnero, y en los dichos días y en todos los viernes del año excepto intra pascua y Pentecostés, queremos que los dichos colegiales y familiares no cenen sino que tan solamente hagan colación y les saquen del dicho ordinario y queremos y permitimos que en los día primero de la pascual de la Natividad, Resurrección, Pentecostés y Epifanía y el día de carnes tolendas (días que anteceden al carnaval) se pueda añadir en la comida alita de ave y si fuere gallina entre dos una gallina a cada uno, media Y el día del santo Patrón del dicho colegio tengan también hábito moderado.”

RACIONES EN TIEMPO DE CURSO. A CADA COLEGIAL EN TIEMPO DEL CURSO

Libra y media de pan.

Una libra de carnero.

Dos onzas de tocino.

Un cuarterón de garbanzo.

            En cuanto a los días extraordinarios en el colegio, se añade media libra de jamón, lomo, chorizo, salmón o besugo.

            En el día de Nochebuena media libra de dulces a cada colegial y la sopa dulce pata todos.

            En la fiesta del Santo Patrono se añade el arroz.

RACIONES PARA LOS FAMILIARES O FÁMULOS (CRIADO, DOMÉSTICO O SIRVIENTE DE LA COMUNIDAD DE UN COLEGIO) QUE COMPAÑAN A LOS COLEGIALES.-

            Los mismos excepto comer vaca o macho.

RACIONES PARA LOS TRABAJADORE S DEL COLEGIO EN TIEMPO DEL CURSO: AMA Y BARQUERO.

Ama.-

Dos libras de pan.

Una libra de vaca o macho.

Dos onzas de tocino.

Un cuarterón de garbanzos.

Barquero.-

            Lo mismo que al Ama de ordinario, salvo en tiempo de vacaciones que éste recibe dos libras de pan, media libra de carne de vaca o macho, dos onzas de tocino, un cuarterón de garbanzos y ensalada.

Las mismas porciones que recibe en vacaciones el Ama del Colegio.

            Los viernes todos para almorzar, reciben potaje de pescado con patatas y verduras con un pan de huevos a los colegiales y el mismo pan los días de ayuno al familiar que acompaña al colegial, al Ama y al Barquero, y a todos dan verduras  para ensalada.

            En vacaciones los viernes reciben los trabajadores del colegio un cuarterón de pescado seco a cada uno, otro cuarterón de garbanzos con patatas o verduras y en días de ayuno y de primera clase (Jueves y Viernes Santo) un pan de huevos y ensalada.”

martes, 24 de noviembre de 2015

D. GUTIERRE DE VARGAS CARVAJAL, OBISPO DE PLASENCIA Y DE SU EXPEDICIÓN AL ESTRECHO DE MAGALLANES. (1539-1541)”


            Esta ansiada y costosa expedición que tantos anhelos y esfuerzos supuso para nuestro prelado, D. Gutierre de Vargas Carvajal, obispo de Plasencia, iba a zarpar en Agosto de 1539 del puerto de Muelas en Sevilla con tres naves aunque existen historiadores que comentan que fueron cuatro.
            Al mando de la expedición en un principio estaba su hermano Francisco de Camargo este pariente del obispo sería sustituido por Fray Francisco de la Ribera no sabemos la causa de su destitución pero si las disposiciones oficiales que se citan sobre el cambio (Real cédula concediendo licencia a fray Francisco de Ribera para que vaya a hacer el descubrimiento concedido a Camargo. 25 de julio de 1539 y Real cédula dando por libre y quito a Francisco de Camargo de lo pactado con él acerca de su expedición. 5 de septiembre de 1539  de la Colección de Documentos Inéditos Para la historia de Chile. Tomo III. Expediciones de Jofre de Loaisa, Alcazaba, Mendoza etc.).
            Nosotros seguiremos la Relación de Navegación de la Armada que mandó el dicho obispo al Estrecho de Magallanes del Archivo General de Indias, en donde se extrae del diario de bitácora, algunos hechos de esta expedición al estrecho de Magallanes, papeles que entregó el cosmógrafo Céspedes.
            “Habiendo zarpado de Muelas  en agosto de 1539 hacia la parte austral y que tras seis meses de travesía el 12 de enero de 1540 están frente a la entrada del río Santa Cruz, siguiendo la costa hacia el cabo Vírgenes que está a 52º y de allí  los tres barcos de la expedición se dirigieron a la entrada del estrecho el 20 de Enero de 1540 embocó la entrada del Estrecho y el 22 se perdió la nave capitana”  - A las otras dos naves no las menciona pues se habían separado. “Intenta socorrer a los náufragos de la capitana, pero un temporal se lo impidió y el 27 de Enero vuelve a tomar la boca del Estrecho, pero no puede hacerlo tampoco lo logra el 29 y el 31 de Enero de 1540, reciben un fuerte viento SSE, que les quiebra la amarra (estaban fondeados, Punta Arena) y deben bordejar”.

            De la nao capitana que naufraga en el estrecho existen  hay varias versiones una la recoge Diego Barros Arana en su “Historia General de Chile”, tomo I…”La nave capitana se perdió en el estrecho, pero su tripulación fue recogida y salvada”, otra del Padre Diego de Rosales en su “Historia General del Reyno de Chile”, I°, Capítulo V°, pág. 32 y 33, narra como con hombres de la expedición del Obispo de Plasencia y en concreto de la nave capitana se salvan tomando la orilla “Sálvese también toda la gente y armas y cantidad muy considerable de bastimentos”, pero la nave que quiso recogerles el fuerte viento se lo impide dejándolos a su suerte “Los tristes y miserables naufragantes que dexamos en la playa y dexa el navío que se pasa de largo en gran desconsuelo, diciéndoles: no sea que nos falte víveres y bastimentos para nosotros y vosotros, se consolaron lo mejor que pudieron y sin descaezer el ánimo formaron alojamiento de las tablas y velas de los navíos y se atrincheraron gobernados por el Capitán Sebastián de Argüello”. De los náufragos que llegaron a la orilla se tienen noticias de que fueron 150 soldados, 30 aventureros, 48 marineros y un grumete, también que fueron salvadas 13 mujeres, pero este dato no está lo suficientemente contrastado como para su valoración, lo mismo sucede con la leyenda de la ciudad de los césares en donde intervendrían los hombres de la expedición del obispo al mando de un capitán Sebastián de Arguello, ya que fray Francisco de la Ribera perdería la vida, dice que se internaron en la Patagonia y fundaron una ciudad: “Trapalanda” o la “Ciudad Encantada de la Patagonia”, que algunos identificaron con la inhallable “de los Césares” (O´Donnell, Pacho: (2004) “El Rey Blanco”. Ed: Sudamericana, Argentina), ante este hecho María Justina Sarabia Viejo, profesora de la universidad de Sevilla en su obra citada comenta “Es interesante constatar que los náufragos de la nave perdida, lo mismo que en el caso de la expedición de Loaysa, pronto se dejaron cautivar por la llamada “leyenda de los Césares”, que se refería a las fabulosas riquezas de una urbe situada en las tierras patagónicas y que recibió su nombre de los compañeros de Francisco César que se perdieron durante el viaje de Magallanes y Elcano pero, curiosamente, no en esa área sino en la de las Molucas. Se entremezclaban así las tierras y los navegantes, siempre a la busca de míticas ciudades”. También Ernesto Morales en su libro”La ciudad encantada de la Patagonia” ed.: Teoría, Argentina, 1994 comenta que dos de los náufragos de la capitana: Pedro de Oviedo y Antonio de Cobos, alcanzaron Concepción donde relataron su odisea y afirmaron que a 41º de lat. Sur, junto a una gran laguna, existía una población inca donde todo era de oro, plata y piedras preciosas.
            Retomemos  el tema y nos preguntamos ¿qué pasó con las otras dos naves, la bautizada como “incognita” y la que logró pasar el estrecho?, siguiendo la Relación de la narración de la armada que envió el obispo de Plasencia, indica que el diario se interrumpe el 31 de enero y se retoma el 4 de Febrero comentando que vieron tierra (es decir que navegaban en mar abierto) y aparecieron ocho o nueve islas. Entre esas islas existe una gran Bahía que llamó de las Zorras en donde encallarían y permanecerán hasta el 3 de Diciembre de 1540, es decir por 10 meses en que salieron con buen tiempo del S y SW y rodearon la isla, donde "perdieron los berzas" (pequeños cañones) y luego el viento se hizo SW y "con él corrieron dos días a buscar la tierra del norte". El día 5 estaban en cuarenta y nueve y un sexto de grado de latitud S. De esta relación Ernesto Basilisco en su libro “La armada del obispo de Plasencia y el descubrimiento de las Malvinas”. Buenos Aires, deduce que el puerto que llamaron "Puerto de las Zorras", "pues había muchas de ellas", que las zorras (o zorros malvineros) eran abundantes en las islas, donde se les conoce con el nombre de "Warrah" corresponde a las islas Malvinas y no sólo por este hecho geográfico, sino también por la descripción paisajística que según este almirante, se describe en los papeles de este anónimo escribano: “Toda esta tierra es rasa, sin ninguna arboleda y muy ventosa y demasiado fría, porque durante ocho meses del año siempre nieva… y existe una turba muy sólida cuya capa tiene 2 ó 3 pies, hay patos, gansos, lobos marinos” sin embargo estos argumentos se ponen en duda por los historiadores ingleses que inciden que esta nave habría llegado al Canal Beagle, a quien pertenecían islas y bahía.

            La relación de bitácoras se interrumpe con su llegada a la isla de Santo Tomé en el golfo de Guinea ya que equivocaron la ruta y fueron a parar al cabo de Buena Esperanza y de ahí a la citada isla y posteriormente a España (Instituto Histórico de la Marina, “Colección de diarios y relaciones para la historia de los viajes y descubrimientos”, Madrid 1943 p. 20-23, cita obtenida del libro “Los obispos de Plasencia…”, óp.)




            De la tercera nave que atravesó el estrecho al mando de Alonso o Francisco Camargo (ya que al no existir suficiente información sobre esta nave, tan sólo por breves reseñas y en las que unas veces a parece como Alonso y otras como Francisco, si tenemos en cuenta la obra citada de una de los biógrafos de D. Gutierre de Vargas, Asunción Fernández Hoyos, óp.c.  indica que falleció antes que el prelado y que éste no ayudó a la familia de aquel, por consiguiente que habría vuelto a España, tal vez en la nave que denominamos “incognita” y que Alonso sería el que comenta  Diego Barros Arana en el Capítulo cuarto: Valdivia; su entrada a Chile. Fundación de Santiago (1539-1541) en su “Historia general de Chile”. Tomo primero “Cuando Valdivia en su marcha por el territorio chileno, se hallaba a pocas jornadas del valle de Mapocho, supo por los indios que una nave española recorría la costa vecina. Inmediatamente despachó a uno de sus capitanes, a Francisco de Aguirre, a comunicarse con los navegantes en el puerto de Valparaíso, donde se les suponía fondeado. Pero aquella nave no se había detenido allí más que algunos días, de manera que cuando Aguirre llegó al puerto, ya había partido aquélla con rumbo al norte. Ese buque, mandado por un oficial llamado Alonso de Camargo, formaba parte de una flotilla de tres embarcaciones que un año antes partiera de España para conquistar y poblar en la región del estrecho; y era el único que después de fatigas infinitas, había logrado penetrar en el Pacífico…recorrió las costas de Chile, tocó tierra un poco al norte del río de Lebu y después en Valparaíso y, por último, llegó al puerto de Quilca en el Perú. El torbellino de la guerra civil arrastró allí al capitán y a muchos de sus compañeros, y hasta hizo perderse la relación cabal de este viaje “. 

viernes, 23 de octubre de 2015

SABIAS QUE...

.- “...Era costumbre que los mejores lugares de la capilla mayor de la Santa Iglesia Catedral se sentasen los caballeros y principales de la dicha ciudad, los Zúñigas al lado de la epístola y los Carvajales al lado del evangelio...”(Archivo Histórico Catedralicio de Plasencia. Legajo 19, extensión 19 sin paginar)

Escudo heráldico de la familia Carvajal-Girón
.- En la plazuela de Ansano existe una casa que en un principio eran de los hermanos Alonso García Alegre, mercaderes y que fue adquirida en 1592  por don Diego González de Carvajal, tesorero de la Santa Iglesia Catedral de Plasencia por la cantidad de 309.350 maravedíes, es decir 9.098 reales y 18 maravedíes de la época. Era conocida también como la “Casa del Escudo” o casa de “Carvajal- Girón”. Hoy hotel “Carvajal – Girón”, Archivo Histórico Catedralicio de Plasencia. Legajo 99, extensión 82)
ugaresconhistoria.files.wordpress.com/2011/09/espadac3b1a-catedral-palsenci


.- Fue dada una sentencia con causa criminal seguida contra don Francisco de Salcedo, corregidor de esta ciudad, por haber sacado del sagrado templo de la santa iglesia catedral que llaman lo viejo, a la gitana Ángela de Alvarado, habiendo ésta solicitado auxilio a los canónigos de dicho templo.
El corregidor placentino, fue condenado a que hiciese el reloj, que hoy se puede ver en una de las espadañas de la catedral. Año de 1695 (Archivo Histórico Catedralicio de Plasencia. Legajo 19, extensión 3)
(Fuente del Cabildo desde la Catedral. Plasencia)

.- El obispo don Gutierre de Vargas Carvajal tuvo un hijo, que fue reconocido por nuestro rey don Felipe II, llamado don Francisco de Carvajal que después sería corregidor en la ciudad de León y que moriría por la peste en aquella ciudad. (Archivo General de Simancas, Patronato Real, caja 59, doc.146, línea 17 y ss.)

.- Que la expedición del obispo Don Gutierre Vargas Carvajal, fue conocida como “las naves del obispo de Plasencia” 1539-1541. Las fuentes son muy escasas en el propio archivo catedralicio de Plasencia o en las actas capitulares no se hace mención a este suceso, tan solo pequeñas aportaciones de algunos historiadores placentinos, pero sin entrar en muchos detalles. Hoy sabemos que existe muchas más información de cómo fue la preparación de la expedición pero menos de los sucesos que se produjeron. Están recogidos en la Relación de Navegación de la Armada que mando el dicho obispo al estrecho de Magallanes, en el año de 1538, que se encuentra en el  Archivo General de Indias, Patronato, 259, R. 13.

jueves, 16 de julio de 2015

Curiosidades

Este relato escrito a finales de siglo XVI, se publico en unos de los libros escritos de las curiosidades de España dedicándoselos al Príncipe de Piamonte, el primogénito del Duque de Saboya, muerto en 1580, posteriormente en 1886 se reimprimió la obra, y en unos de sus libros, tomo II, en su pagina 254, nos dice…


”El cual, prosiguiendo su camino fué á Toreil, y de allí a la venta de Masagona, en donde en toda aquella tierra vid que araban los bueyes con unos ramplones como medias herraduras. De allí fué á Malpartida, donde se labra hoy día una iglesia de San Juan Bautista harto buena, y de ahí otro día á Plasencia, donde vio la iglesia catedral, que es de las cosas curiosas que hay que ver en España: un verdadero joyel de oro. Solo se nota por falta ser el cabo de altar bajo, mas el principio es tan rico que parece que nunca se ha de acabar. La obra es delícadissima, y las junturas de las piedras tienen un dedo de oro. La raya que en ellas había de quedar señalada esta tan dorada, que el oro embebe la blancura; en una palabra, acabada será obra digna de ser vista. Tiene el Obispo quarenta mil ducados de renta; es tierra regalada, y es el vergel de Castilla por las frutas que en esta Vera de Plasencia se hallan; ciudad opulenta en muchas cosas; terná al pié de cinco mil vecinos; hay gente noble, que vive allí el Marqués de Mirabel y muchos hidalgos, y gente de pro y hartos mayorazgos. Por la cual, por breve tiempo discurrió el Pelegrino, y fue de allí á Santo Domingo, un monesterio bueno y claustro muy alegre, con una sacristía hecha desta obra de Talavera, cosa curiosa harto. De allí fué a San Francisco y á Jesus, otro monesterio, y acabadas las devociones, fuese a los recreos que los frailes tienen, entre los cuales es una isla bien arbolada, formada por un rio, que Xerete se llama, y gozala más que nadi Don Favian de Manroyo’, que es un caballero de muchas..."

Foto: http://www.ojodigital.com/foro/attachments/urbanas-arquitectura-interiores-y-escultura/65343d1263508947-catedral-de-plasencia-pano-grande-51x71_mg_2437-_mg_2671-.jpg